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Todo lo que sé sobre Daniel Villalobos

Michael Mann, Un Mapa del Mundo

Escribí el siguiente texto para presentar el libro MICHAEL MANN: UN MAPA DEL MUNDO de Daniel Villalobos hoy sábado 10 de octubre de 2015 en el Festival de Cine de Valdivia. Pueden descargar el libro en www.unmapadelmundo.cl a partir de este momento.

Todo lo que sé sobre Daniel Villalobos

Para mí es un verdadero honor estar esta mañana con ustedes presentando este libro de mi amigo personal Daniel Villalobos.

Al momento de escribir estas líneas no sé si estaré enfrentado a una audiencia gigante a sala llena o frente a un puñado de personas sentadas de manera dispersa en una sala demasiado grande. Por la hora y día de este lanzamiento (un sábado en la mañana) y por mi experiencia previa como editor de publicaciones del festival de cine de Valdivia, asumo que los que estamos acá somos pocos, por lo que intentaré de que lo que diga a continuación sea lo más personal, privado e íntimo que pueda decir sobre mi amigo personal Daniel Villalobos.

Antes de entrar en materia sobre el libro, lo primero es dejar en claro quien es Daniel Villalobos, y es por eso que he decidido llamarle a este texto que escribí

TODO LO QUE SE SOBRE DANIEL VILLALOBOS

La intención de hacerlo es clarificar a ustedes -público de la audiencia- de quien se trata este autor que Noise Media decidió publicar este libro y que el Festival de Valdivia ha querido dar un espacio para presentar en esta agradable mañana de sábado mientras buena parte de los asistentes del festival está recuperándose de una resaca de las celebraciones de alguna fiesta de alguna película que tuvo su estreno anoche.

Daniel Villalobos es periodista, escritor, guionista y crítico de cine.

Daniel Villalobos nació en Temuco. Es sureño y estudió periodismo en la Universidad de la Frontera.

Tengo poca claridad si acaso Daniel alguna vez trabajó como periodista en algún medio de comunicación. Lo más probable es que alguna vez haya tenido que hacer la práctica en algún medio infesto haciendo alguna tarea miserable como asistente del asistente del alumno en práctica, o bien, que a modo de la propia mitología que se construyen los escritores, se haya inventado que hizo crónica policial y reporteó crímenes y crónica roja, lo que siempre se ve bien en el currículo de todo escritor, tanto como poner que fue boxeador, condujo un taxi o hizo crítica de rock.

Me consta que Villalobos no tiene auto ni sabe manejar, dudo que alguna vez haya sido boxeador, y que el rock le parece un ruido bobo de gusto de niñitas. Así que nada de eso hizo.

Lo que sí hizo fue ser crítico de cine. Creo que lo sigue siendo. No lo sé. Se lo podríamos preguntar.

Daniel fue crítico de cine en el diario La Tercera, y compartimos páginas como críticos por varios años. Tambien hicimos un podcast de crítica de cine, que estaba alojado en una página web o emprendimiento online financiado por Andrés Valdivia, acá presente, llamado Podcaster. Nuestro podcast, que grabamos religiosamente cada semana durante dos años se llamaba ANALIZAME, igual que un blog de cine que mantuve por más de cinco años.

ANALIZAME, el podcast, fue mi experiencia laboral más larga con Daniel.

Nos juntamos en su casa a grabar comentarios y conversaciones de cine frente a un computador por casi 100 capitulos. La idea de ese podcast era hablar de peliculas que se estrenaban cada semana, y divagar sobre aquello que veíamos.

Debo decir que disfruté mucho haciendo ese podcast con Daniel, y fue entonces que descubrí dos cosas sobre él que me siguen asombrando hasta hoy: su agudísima inteligencia y capacidad de análisis, y lo muy en desacuerdo que estoy en casi todo lo que opina sobre cine.

Hablemos sobre lo primero. Su agudísima inteligencia y capacidad de análisis.

Daniel es un cinéfilo profundo. La razón porque me gustó mucho hacer un podcast de cine con él fue porque es de los pocos críticos de cine que hay en Chile con quien reconocía un apetito por el cine similar al mío. Daniel es apenas un año mayor que yo (increíble pero cierto, porque claramente yo me veo al menos 5 años más joven) y creo que compartimos habernos criado como cinéfilos viendo peliculas en televisión, en VHS, en el TV cable, en el cine –evidentemente- y posteriormente, en películas pirateadas o bajadas por internet.

Es decir, creo que no me equivoco al decir que los dos somos cinéfilos todo terreno. Por eso me gustaba hacer el podcast con Daniel: sentía que habíamos visto las mismas películas, o al menos, la misma raza de películas bastardas, olvidadas, dementes y exquisitamente delicadas.

Hay otra razón más: Daniel es un excelente resumidor de la trama de las películas que ve. Debe ser el mejor en Chile, por seguro. No hay nada más placentero que escuchar a Daniel que te diga de qué se trata una película. A diferencia de mí, tiene una memoria prodigiosa y un gusto por los detalles que hace que su relato de lo que se trata una película sea ajustado y delicioso, y –habitualmente- mucho mejor que las películas que recuerda.

Por eso no me sorprende que haya escrito sobre Michael Mann. Pero ya volveré al tema del libro que nos convoca esta mañana. Primero necesito decir un par de cosas más sobre Daniel.

Daniel, al igual que yo, es de provincias. Él es de Temuco, sureño, criado con Nescafé con Leche y cocina a leña. Yo soy viñamarino, criado con Nescafé con Leche y recagado de frío, porque como sabrán –a diferencia de la gente sabia del sur- en Viña nunca nadie tiene una estufa en su casa porque vivimos en la fantasia de ser una ciudad calurosa que no somos.

EL punto es que Daniel, tal como yo, es de provincia, y dedicó un bellísimo libro a su infancia dickensiana llamado “El sur”, una de las novelas no-novelas más bellas publicada en Chile en los últimos años.

A continuación les voy a leer lo que escribí sobre el libro de Daniel en una reseña en Amazon.com, sitio donde pueden comprar y descargar su novela no-novela. Les recomiendo que la lean en el caso de que aún no lo hayan hecho.

Esto escribí como cualquier usuario.

Le puse a mi reseña: “El mejor escritor chileno de su generación”.

COMILLAS

“Leí este libro dos veces: primero en papel cuando recién se editó, y ahora de nuevo en Kindle. La primera vez me reí a carcajadas con las crónicas que hace Villalobos de la miseria pero también del candor de haber vivido su infancia en la salvaje provincia, en particular de sus relatos de internado. Recuerdo que admiré la solidez y la simpleza de su escritura, además de su descripción querendona que hace por la gente de trabajo. En esta segunda lectura me pareció un libro mucho más maduro y emotivo que la primera lectura. Me pareció estar frente a un clasico que se conecta con Dickens, con Papelucho, con “Cuenta conmigo”, pero también con Carver y Cheever, y por cierto, con Manuel Rojas. Pero no porque se parezca a alguno de ellos, sino porque sentí que conecta con cada uno de ellos en las fascinación honesta y transparente ante la vida y el misterio de los actos humanos. Una gran novela que junto a lo que escribe Mellado y Bisama hace recuperar la fe en la literatura chilena”.

FIN DE COMILLAS

Nunca supe si Daniel leyó esta reseña porque nunca me la comentó. No sé si le pareció errónea, o le dio vergüenza o le pareció ajustada pero mencionarla lo habría obligado a un incómodo momento de conversación a la que no estaba dispuesto a acceder. Por eso la leo ahora, para que al menos pueda asegurarme que Daniel sepa lo que pienso sobre “El sur”.

Daniel escribió otro libro que publicó este año, una novela de ciencia ficción llamado “El tren marino” pero no puedo decir nada de ella porque aún no la he leido. Quizás la hubiera leido si me hubiera invitado a presentarla cuando la editó este año, pero no lo hizo, y en venganza decidí no leer la novela hasta el próximo año.

Así soy yo. Escorpión y por lo tanto, secretamente vengativo.

Supongo que Villalobos lo intuye y por eso me invitó a presentar este, su tercer libro. Un libro de cine.

Un libro sobre el cine de Michael Mann.

Un libro sobre las películas del director norteamericano Michael Mann.

Debo decir que antes de leerlo tenía dudas si este seria un libro que me gustaría.

Michael Mann es un director que me gusta mucho pero no es un de mis directores favoritos.

Sé, por los podcast que grabamos en conjunto, que a Daniel sí le gusta mucho. Y entiendo que para hacer este libro volvió a ver todas sus películas.

El libro llamado MICHAEL MANN: UN MAPA DEL MUNDO es un texto arriesgado, pero no porque sea arriesgado escribir de cine, sino porque se adentra en un territorio que a mí me produce mucha distancia: la monografía sobre directores norteamericanos.

Debo explicar por qué.

Por años, como cinéfilo, cayeron en mis manos libros despreciables sobre cine norteamericano escritos habitualmente por criticos de cine españoles de dudosa calaña.

Esos libros empeoraban cuando se trataban de autores contemporáneos.

Siempre me llamó la atención y me pregunté por qué se editan tantos libros así en España. El cine de Francis Ford Coppola, las películas de Tim Burton, el cine de Ridley Scott… o peor, Las películas de Sharon Stone… es una raza bastarda de libros llenos de ideas sonsas y antojadisas de directores actuales escritos por críticos de cuarta que repiten de memoria ideas mejor expuesta por otros criticos en otros libros, y que completan con sus propias opiniones clichés que nadie les preguntó pero a las que dedican páginas y páginas y páginas.

MICHAEL MANN: UN MAPA DEL MUNDO, el libro que nos convoca esta mañana, no es así.

Por el contrario, casi no es un libro de cine.

Es casi una novela.

O un libro de 10 cuentos, cada uno dedicado a una película distinta de Michael Mann.

Pero no se trata de cuentos convencionales, con un pie forzado donde por ejemplo los personajes van a ver películas de Michael Mann, o trabajan en un videoclub tarantinesco o algo así.

No, gracias a Dios el libro de Daniel no es así.

MICHAEL MANN: UN MAPA DEL MUNDO es un libro de cuentos de una manera más sofisticada.

Como si se tratara de una novela de Bret Easton Ellis, el narrador de MICHAEL MANN: UN MAPA DEL MUNDO pertenece a un narrador que nos viene a contar a su manera las películas que hizo Michael Mann en su carrera de director, y al momento de hacer su relato, al momento de contarnos las tramas, la ajusta, la remodela y la critica, y nos dice algo más del mundo del director, pero sobre todo del mundo a secas.

“Los héroes de Mann son, en buena medida, su oficio”, dice Daniel temprano en las primeras páginas del libro, y eso es absolutamente cierto. Yo agregaría, como en las películas de Howard Hawks, los personajes tiene un alto concepto de sí mismos a partir de un deber secreto, estoico y personal. Son personajes que hacen muy bien su trabajo. Y lo hacen con pasión, esa clase de pasión incomprendida por quienes los rodean y eso le trae costos personales.

Después de terminar este libro fascinante, entretenido y certero, me alegró confirmar que el mismo Daniel es un personaje de una película de Michael Mann. Daniel, tal como los héroes de Mann (tal como Neil McCauley, tal como Jeffrey Wigand, tal como Lowell Bergman y Will Graham) en buena medida es su oficio. Daniel es hijo de una disciplina autoimpuesta, rigurosa, detallista y autoconciente. Uno puede leer este libro, entonces, como una autobiografía de su autor escrita en clave cinéfila, y es igualmente fascinante. Es, así, un excelente segunda parte de “El sur”, la no-novela autobiográfica de Daniel de las que les hable hace un momento.

Finalmente debo confesarles que corro un riesgo muy grande al momento de hacer la presentación de este libro. Perfectamente alguien podría hacer una lectura de lo que estoy diciendo, y encontrar un subtexto homosexual en mis palabras. A los críticos de cine les encanta hacer eso: encontrar subtextos homosexuales en las películas, y me imagino que en esta audiencia hay críticos de cine.

Imagino que Daniel, como buen crítico de cine, también sospecha lo mismo y es por eso que me invitó a presentar este libro: solo porque el lanzamiento se hace a cientos de kilómetros de Santiago, en una sala que espera que este semi-vacía y de la que no quedará registro de lo que yo diga.

Sé que corro ese riesgo, pero no me importa. Daniel es mi amigo, lo adoro, lo admiro, lo respeto, y el puto libro le quedó muy bueno. Qué se jodan los críticos de cine.

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Nos cambiamos de casa: ANALIZAME ahora es parte de OTROS CINES

Salvoconducto

Es un cambio. Es un experimento. Es un orgullo. Los cinéfilos del mundo hemos sido llamados a unirnos. Bueno, por lo menos, en este caso, los cinéfilos de Chile y Argentina. Así que hemos escuchado el llamado y a partir de hoy ANALIZAME se cambia de casa y es parte de la red de blogs de OTROS CINES, el sitio de cine en internet más importante del Cono Sur y que tiene su central de operaciones en Buenos Aires, Argentina.

OTROS CINES fue fundado hace cinco años por el periodista argentino Diego Batlle, y es el espacio más completo que puede encontrarse en la red para debate y discusión de, precisamente, los “otros cines”: no solo el cine que llega a las salas todas las semanas, sino que también el cine de festivales y la industria local. Es un espacio amplio para hablar de películas, pero también donde se entiende, por ejemplo, el rol de las políticas de estado respecto a ese cine. O sea, como ANALIZAME.

Debo confesar que desde hace mucho tiempo que venía leyendo OTROS CINES y me parecía una idea tentadora sumarnos a la red de blogs que OTROS CINES está creando a su alrededor (como MICROPSIA, el blog del gran Diego Lerer, o OTROS CINE TV, mantenido por Pablo Manzotti y que se centra solo en series de TV). Como las cosas en la vida a veces es más fácil preguntarlas directamente, eso hice con Batlle en la última edición del Festival de Cine de Mar del Plata donde coincidimos. Y para mi sorpresa la idea le interesó. Desde entonces trabajamos a toda máquina para llegar antes de Navidad y si están leyendo esto es porque lo estamos logrando.

Así que aquí estamos. ANALIZAME no dejará de ser ni por un segundo lo que ha sido hasta ahora: lugar de espacio y discusión de cine y crítica de cine en el más amplio sentido. Lo único es que ahora llega a vivir a, digamos, a una comunidad más grande. Estoy seguro que habrá traspaso de lectores entre OTROS CINES y ANALIZAME de un lado a otro, seguro habrá también discusiones cruzadas, debates, preguntas y comprensión mutua entre dos países que se ven más lejos de lo que verdaderamente están.

Por supuesto, estamos en rodaje. No apure. El archivo de los casi siete años de ANALIZAME todavía permanecerá alojado en http://www.analizame.cl/blog/ Pero desde ahora actualicen sus favoritos: nuestra nueva dirección es y será http://analizame.otroscines.com

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LAS CRITICAS: ‘Gatos viejos’, ‘El ilusionista’, ‘Mapocho’

Dos gatos viejos y un gato viejo

GATOS VIEJOS de Sebastián Silva y Pedro Peirano: Parece haber cierto consenso en las críticas publicadas esta semana que “Gatos viejos” es una buena película, aunque con reparos en particular con ciertas actuaciones. Para Antonio Martínez en Wikén de El Mercurio, “es una gran película durante un largo rato, sobre todo cuando se sostiene con dos protagonistas y paciencia oriental”, aunque opina que Catalina Saavedra y Claudia Celedón “un poco caen en la trampa de la sobreinterpretación” en sus personajes. Le da 4 de 5 estrellas. Alejandro Alaluf en La Tercera destaca el terror ante la demencia senil como uno de los centros dramáticos de la película. “El tono de la cinta es extremadamente naturalista (lo que es bueno) aunque a ratos bordee el ritmo teatral (no tan bueno)”. Leopoldo Muñoz en LUN (que le da un “regular”, 3 de 7) destaca “la creación de una tensa atmósfera” en torno al personaje de Bélgica Castro como “el atributo más notable de la película”, aunque discute “el uso inofensivo de la cámara que apenas alcanza a constituirse como un medio de descripción”, y hace algunas anotaciones sobre la verosimiltud del final (claramente, para leer después de vista la película). Ana Josefa Silva en La Segunda también la califica de “regular” (3 de 8), aunque el texto es mucho más severo con la película de lo que parece en esa nota. Considera que “hay personajes totalmente sobrantes, ciertas reiteraciones majaderas y algunas escenas desconcertantes”, y que Catalina Saavedra construye “más un estereotipo que un personaje”. En definitiva, establece que la película es un “gran paso atrás” con respecto a “La nana”, y que “talento existe pero hay que recuperar el camino”.

EL ILUSIONISTA de Sylvain Chomet: Esta postergada animación francesa del director de “Las trillizas de Belleville” finalmente logró encontrar espacio para ser estrenada en la cartelera local y es saludada con entusiasmo por la crítica local. “Una pequeña obra maestra” dice Andrés Nazarala en su crítica en La Segunda. “Esto es un homenaje a un arte relegado, esa vieja animación de puño y codo que parecía estar en constante diálogo con la tradición pictórica”. Pablo Marín de La Tercera la llama “una silenciosa máquina de recolectar nostalgias”. Y agrega: “Chomet se vale de la ligereza del trazo -hermanado con la elocuencia del color-, de lo acompasado del movimiento y de lo penetrante de una emoción que tiñe este filme sui géneris en su tristeza y desolador en su activación de la memoria”. Ernesto Garratt de Wikén intenta contener su entusiasmo: “Esta es la mejor película en meses en cartelera, tal vez la mejor del año”. Lo resume así: “Casi sin diálogos, con fondos pintados de preciosos diseños, y con trazos certeros y justos y, obviamente, una animación tradicional prolija, Sylvain Chomet rescata del olvido la figura de Jacques Tati con maestría, buen gusto y una idea que ya no se ve en las salas de cine: la dignidad del perdedor. Una pieza maestra”. Finalmente, Gabriel Bahamondes de LUN considera que es una “animación elegante pero fría”, aunque la califica con un “Buena” (5 de 7).

MAPOCHO de Santiago Elordi: Gabriel Bahamondes de LUN (Buena, 5 de 7) saluda “la interesante mezcla de ficción y documental”, donde lo más sorprendente del recorrido del protagonista son “los contrastes de la ciudad”; Garratt en Wikén la llama “cine arte” pero lo dice como si fuera un improperio [“(…) hay aportes visuales y una intención de criticar y montar un retrato hablado del Chile de hoy. Pero hay que ser claro: Es una pieza de cine arte interesante pero de difícil acceso para un público menos atento”]; Pablo Marín en La Tercera recuerda que Santiago Elordi fue uno de los fundadores de “Noreste”, el diario poético de finales de los ochentas, y el dato no le parece menor en esta película que recorre el río Mapocho de punta a cabo acompañando a su protagonista norteamericano, Robert Bruce: “Es el sentido de continuidad del trayecto lo que va dotando de sentido a esta propuesta, que se escapa de lo que entendemos por documental. Y acaso la etiqueta docu-ficción tampoco le acomode. Especialmente, cuando está dedicada a la memoria de Robert Bruce: como pasaba con Noreste, esto podría no ser verdadero ni falso, sino una manifestación poética”.

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Se acaba ‘El Amante’ (en papel)

El show debe continuar

En una editorial bastante optimista para lo pesada de la noticia, los amigos de la revista EL AMANTE anunciaron en su sitio web que el número de diciembre que sale hoy a la venta en Argentina (y que celebra los 20 años de la revista) será el penúltimo en papel de la publicación, y que en febrero del próximo año saldrá la última edición impresa.

La noticia me dejó impactado. Después de justo 20 años de salir religiosamente cada mes, incluso en las peores épocas del corralito argentino del 2001 cuando era surrealista que siguiera publicándose una revista de cine, EL AMANTE se acaba. Aunque la editorial que les copio a continuación dice lo contrario (la revista se transforma para ser algo mejor en la web, no se acaba, es lo que intenta decir) la verdad es que, llámenme conservador, pero una revista que funciona en papel y que deja de publicarse en papel ya no es la misma revista. No porque no pueda mantenerse el “alma” de la publicación en internet (de hecho, se puede), sino porque simplemente son dos “obras” o “publicaciones culturales” o como quieran llamarlo, distintos.

Me afecta particularmente porque por un par de temporadas intenté vender los números de EL AMANTE en Chile. En el 2005 visitaba las oficinas de la revista en Buenos Aires, me traía un par de cajas en avión, y las vendía acá en www.bazuca.com Por supuesto, fue un fracaso, más por mis nulas capacidades comerciales que por la calidad de la revista, que siempre encontré óptima. Siempre admiré la cinefilia argentina, y EL AMANTE, desde sus comienzos en 1991 fue el máximo exponente latinoamericano de un espíritu crítico ante el cine, ajeno a las modas imperantes, las imposturas intelectuales, y sobre todo, el academicismo cagón y cobarde. EL AMANTE nunca cayó ahí, nunca fue ni superflua ni tonta grave.

Les copio la noticia:

¡Hola, digital! ¡Adiós, papel!

En el preciso momento en que cumplimos dos décadas, les hacemos uno de los anuncios más importantes de nuestra historia. Esta que ustedes tienen en sus manos es la anteúltima edición de la revista en formato papel. A partir de marzo, El Amante pasará a ser una revista digital. Sus textos tendrán las mismas características a las que los lectores están acostumbrados: misma organización en secciones, mismo largo, mismos autores. Seguirán los dossiers, las coberturas especiales de festivales y los estrenos con sus largas, infinitas polémicas. Lo que cambia es que será leído en pantallas y no en papel (a menos que la quieran imprimir, claro). Bajará el precio, ya que achicamos nuestros costos. Tendremos la posibilidad de llegar a otros lugares, más distantes, y para los sufridos y pacientes lectores del Interior la aparición de la revista será inmediata.

Las razones del cambio son sencillas: desde la aparición de la revista, en diciembre de 1991, el mercado editorial cambió enormemente. También las condiciones del país; baste decir que el número uno costaba 48 mil australes. No hace falta que le explique al lector de esta revista los cambios tecnológicos acontecidos: muchos de los colaboradores de los primeros números entregaban sus notas escritas a máquina y un tipeador se encargaba de cargarlas digitalmente.
Esos cambios convirtieron al negocio de las revistas en papel en algo más relacionado con el pasado que con el futuro.

Hacer una revista de estas características –destinada a un público no masivo– es cada vez más gravoso. El costo por ejemplar es altísimo. Las ventas no han decaído y la situación financiera es saludable: el paso al nuevo formato nos encuentra sin deudas. Sin embargo, toda la economía de la revista gira alrededor del pago de imprenta y papel: a eso dedicamos todos nuestros esfuerzos. Lo venimos consiguiendo, batallando contra el lógico aumento de precios que acompaña la inflación generalizada, pero hemos entendido que no tiene demasiado sentido. No se puede proyectar nada hacia el futuro, no se pueden hacer planes, el techo está ahí y nada parece indicar que las cosas vayan a mejorar en ese sentido. No es una situación que no hayamos atravesado airosamente más de una vez (capeamos los temporales más memorables), pero lo cierto es que hoy, a diferencia de todas las ocasiones anteriores, tenemos una alternativa razonable. Por otra parte, sacarse el corset del papel –una vez realizado el duelo– termina siendo una experiencia liberadora. Desde que tomamos la decisión de convertir la revista al formato digital, se nos ocurrieron muchas cosas nuevas para hacer en nuestro site, con la revista y con la escuela. Con el tiempo, las iremos desgranando. Por lo pronto, muy rápidamente renovaremos el site, que tendrá una zona gratuita, independiente de la revista digital.

Abandonar el papel es una decisión con más dificultades sentimentales que prácticas. La mística de tener la revista en nuestras manos, una vez al mes, acariciarla y sentirle el olor es irremplazable. Sin embargo, todo cambia, y estar atentos ante las señales de renovación es parte de la tarea de un editor. La nueva etapa será tan o más rica y fructífera que esta que termina.

Como dijimos, este será el anteúltimo El Amante en papel. A mediados de febrero editaremos la última edición física, con el consabido resumen de estrenos del año y las notas habituales. A partir de marzo, comienza la nueva etapa: a través de un arancel menor al pago de un ejemplar en papel, se dispondrá de una clave que habilitará la lectura de la revista digital. Saldremos mes a mes, con una tapa distintiva y un sumario similar a los actuales. En el próximo número les contaremos más detalles.

La comunicación con los lectores será más intensa que en el pasado: estamos y/o estaremos en Facebook y Twitter, intercambiando información e ideas con los lectores de la Argentina y de todo el mundo. Veinte años juntos nos han unido de una forma que no depende de eras ni formatos. Sin los lectores, sin su cariño y su enorme fidelidad, no habríamos llegado hasta aquí. Pandora se abre ante nosotros con una nueva flora y una nueva fauna.

Los esperamos allí.

Quienen hayan leído la revista, los invito a comentar. Desde acá les mandamos un abrazo de recuerdo gigante a sus fundadores Gustavo Noriega, Quintín y Flavia de la Fuente, a su editor Javier Porta Fouz, y a todos los críticos y colaboradores con los que tanto peleé (aunque nunca mandé una carta) en los últimos 20 años.

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Era el rumor que corría ya hace varias semanas: el servicio de ventas y arriendo digitales de Apple, iTunes Store, estaría disponible en América Latina antes de final de año para vender música y películas. Y así empezó a ocurrir desde anoche: quienes accedieron a sus cuentas de iTunes (habitualmente, usuarios de computadores Mac o teléfonos iPhones) pudieron ver que finalmente se les aparecía la siguiente ventana en sus programas:

Cha, qué se demoraron, oh

Fue una larga espera (ocho años, si consideramos que el servicio comenzó a ofrecerse en Estados Unidos en abril de 2003), y ahora habrá que ver si vale la pena. No es fácil el mercado latinoamericano, con la piratería y el acceso a películas vía torrent, pero iTunes apuesta a entregar un servicio rápido (desde que se compra o arrienda una película, son solo segundos antes de que empiece a verse) y estable, algo que el popular Cuevana se ha visto imposibilitado de hacer en los últimos días después de meses de problemas legales, de cambio de diseño del sitio y, ahora, de problemas con los servidores de Megaupload desde donde obtiene sus películas.

Luego del accidentado y finalmente decepcionante aterrizaje de Netflix en América Latina hace un par de meses, la llegada de iTunes era para verla con algo de desconfianza. El catálogo cinéfilo es pequeño (en total, unas 300 películas, la mayoría para la venta) pero tiene todas las de crecer, y es particularmente cómodo: para quienes ya tengan una cuenta de iTunes Store, basta un click para empezar a ver la película en el computador, lo que en el caso de los arriendos puede ser conveniente (iTunes permite arrendar las películas por 3 dólares, unos 1.500 pesos). A diferencia de Netflix, la mayoría del material está subtitulado (y cuando está doblado, ofrece las dos versiones, y aparece claramente anotado). La opción de iTunes fue partir con un puñado de películas recientes, como “El planeta de los simios: (r)evolución”, “Rápido y furioso 5”, “Loco y estúpido amor” y “Los pitufos”, todas estrenadas en Chile hace muy pocos meses.

Eso sí, el iTunes Store tiene todavía mucho por hacer: son muy pocas las películas disponibles aún en HD, y el catálogo de clásicos, películas independientes y extranjeras es casi inexistente, pero todo indica que es un comienzo que irá creciendo a partir de los próximos meses.

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