Analízame

Un blog de cine y crítica de cine :::
Licencia de Creative Commons


Analízame Via FeedBurned Suscríbete a este blog.

Analízame Via FeedBurned O recibe un mail en las mañanas si hay algo nuevo en este blog.


Imperdible... Entre el 8 y 14 de junio de 2009

Camarada Adrian Martin



De qué se trata este blog y quién lo escribe

Promociona este blog

Lunes 15 Septiembre 2008

El talento no es lo mismo que la grandeza

Escrito por MAZA 11:05 pm Archivado en CRITICOS, POLEMICA EN EL BAR

Es de noche, sigo trabajando, pero no puedo evitar ver por internet los premios Condor (sí, sí, los Oscar del cine argentino) que transmite el Canal 7 de Buenos Aires, el mismo canal de Peter Capusotto y las películas que elige el señor Alejandro Fernández Moujan (que ha dado “Salvador Allende” y “Arcana”… ¡en la tele argentina antes que la chilena!). Es decir, un canal con cierto respeto. Televisión pública, menos fea que TVN, pero igual televisión. Y la premiación es un desastre: el tipo que reparte los premios es un patoso y, para remate, ofensivo, sobre todo cuando intenta definir lo que es un director de arte (”es el que hace los escenarios”) y se gana las pifias del público. El animador es un tarado, y el programa está constantemente musicalizado con un tanguito tecno insoportable, y cuando van a entregar un premio de Mejor Sonido, llega otro tipo medio humorista que hace sonidos con la boca que vuelve todo en algo surreal. Tan realista que es surreal. Y me produce algo raro todo esto, porque es una ceremonia que entrega premios a las mejores películas… ¡del 2007! Y se parece tanto a esas malas ceremonias de premios de artistas que se entregan en televisión como los Altazor en Chile.

Pero el título de esta entrada no tiene nada que ver con eso (o quizas sí… ya lo sabremos más tarde). Es más bien una idea que lanza al aire Quintín en su blog de La Lectora Provisoria, que leo después de mucho tiempo sin visitarlo, mientras sigo escuchando los discursos de los premios. Quintín escribe sobre Lucrecia Martel, sobre “La mujer sin cabeza”, y por el tono del texto, entiendo que es una apología, lo que no deja de sorprenderme, porque después de ver su película en Sanfic no pareciera que fuera necesaria tanta defensa: digamos, la película se defiende sola. Y seguirá haciéndolo en el futuro. Y uno puede leer cómo en los comentarios los “lectores provisorios” se entrampan en una discusión respecto a su cine, en términos muy feos y ciegos.

Y luego, más adelante, el señor Q hace una distinción en la que no puedo dejar de pensar. Dice que no es lo mismo tener talento que tener grandeza. De hecho, son categorías distintas. El punto de Q es que Martel es tan perfecta que no es grande. O bien, el día que deje esa perfección alcanzará la grandeza.

Martel es un excelente ejemplo, a mi juicio [...] de cineasta de talento pero, por ahora al menos, sin grandeza. De hecho, me parece que talento y grandeza no suelen ir de la mano. Por supuesto que hay excepciones. Se me ocurren dos: Keaton y Welles. Pero uno no diría que Ford, Godard, Bresson los Straub o Drreyer son gente “talentosa” como Billy Wilder o Spielberg, cineastas talentosos y más bien pequeños. Ni tampoco Pedro Costa es “talentoso”, ni Bela Tarr, ni Hong Sang-soo. En cambio, Apitchapong es talentoso, igual que Tarantino, igual que Martel.

Es un tema raro, de todos modos. No tengo ninguna certeza al respecto pero es una hipótesis que se puede discutir.

Claro que se puede discutir. ¿Qué cineastas chilenos son grandes? ¿Y cuáles son talentosos? ¿Tenemos algo así?

Gracias por escuchar. Ahora puedo seguir trabajando. Ya vuelvo.

• • •
 

Chomsky y el cine chileno

Escrito por MAZA 12:20 pm Archivado en CINE CHILENO

Publicado hoy en La Tercera, pag. 43.

Chomsky y el cine chileno

• • •
 

PODCAST #17: Maratón de películas

Escrito por MAZA 10:55 am Archivado en EN CARTELERA, PODCAST

Con Villalobos nos pusimos al día con los comentarios de las películas que teníamos atrasados (¡nos tomamos en serio este trabajo!), así que cubrimos en esta hora de programa, un verdadero record… casi veinte películas comentadas. Quizás no seamos lo mejores críticos… pero somos los más rápidos. Un abrazo a todos los que siguen escuchando. Y no olviden de anotarse en el grupo de Facebook de ANALIZAME donde anunciamos la actualización podcast en cuanto se publica.

Las películas comentadas esta semana son:

Muerte en un funeral
Viaje al centro de la tierra
La momia 3
Se busca
Tripulacion Dave
Crimen y Lujuria
El novio de mi madre
El sueño de Cassandra
Emapaná de pino
Hellboy 2: El ejército dorado
Crímenes de Oxford
Búsqueda implacable
Raza brava
Tony Manero
No te metas con Zohan
La niebla
Héroes frágiles

• • •
 

Hermógenes versus Ascanio (y Polo Muñoz versus el resto del mundo)

Escrito por MAZA 12:09 am Archivado en CINE CHILENO, CRITICOS, EN CARTELERA, POLEMICA EN EL BAR

[...] – Yo les explico que [en los diarios] los propietarios y jefes pueden ser de derecha, pero no me pronuncio sobre eso, porque no podría probarlo en cada caso. Pero la mayoría de los periodistas es de izquierda, y éstos son los que escriben. Claro, hay artículos de fondo que explican las bondades del modelo de libertad económica y democracia política que legó el gobierno militar. Ése es el “jogo bonito”. Pero en las secciones más masivas mandan ellos y nos meten todos los goles. Hablan de “la dictadura”, de los “tiempos tenebrosos”. Mira esta crítica de cine del sábado último, sobre la película chilena “Tony Manero”, ambientada -dice- cuando se estrenó la original norteamericana “en el Chile sombrío y dictatorial de 1979″. ¿Viste?

– Gol de mediacancha…

Eso escribió Hermógenes Pérez de Arce en su habitual columna protofascista el miércoles pasado en El Mercurio. Nada extraño, solo que estaba aludiendo a la crítica que hizo Ascanio Cavallo en El Sábado de la película “Tony Manero”. Cavallo acusó recibo y esto fue lo que apareció publicado el sábado en la sección de Cartas del mismo diario:

Señor Director:

Creo haber sido aludido por Hermógenes Pérez de Arce en su columna del miércoles 10 de septiembre como el crítico de cine de “Sábado” que, desde “la izquierda”, “hace los goles y habla del Chile ’sombrío y dictatorial de 1979′ “. La condición de crítico exige reflejar lo que uno ve, no lo que quiere. Si la película “Tony Manero” mostrase un Chile luminoso y democrático, habría escrito “un Chile luminoso y democrático”. Pero no es así. Aún más, mi descripción resulta comedida no sólo si se la compara con otras, sino sobre todo con lo que la película presenta. Pérez de Arce podría solicitar explicaciones por ello a los autores de la película, mucho más que a quien la comenta

Otra cosa es que quiera discutir en serio cómo era el Chile de 1979. Como bien puede imaginar, estoy disponible para ello. Ambos sabemos en qué estábamos cada uno en aquel año. Pero que suponga que me dedico a “pasar goles” en la crítica de cine me resulta francamente gratuito y ofensivo.

ASCANIO CAVALLO

Chistoso eso de “Creo haber sido aludido…”. Hoy domingo apareció contrarrespuesta de Hermógenes.

Señor Director:

Ascanio Cavallo dice que le resulta gratuito y ofensivo mi aserto de que en su crítica de cine (”Sábado”, 06.09), él “hace los goles y habla del Chile ’sombrío y dictatorial de 1979′ “. Argumenta que es la película criticada por él (”Tony Manero”) la que describe así al Chile de entonces, y no él.

No es así. La frase fue un juicio suyo, pues decía claramente que otra película, la original “Tony Manero”, había sido estrenada “en el Chile sombrío y dictatorial de 1979″, país que en mi columna probé que estaba pacificado y era próspero.

Cavallo añade críptica y ominosamente que “ambos sabíamos en lo que estábamos en aquel año”. No sé el propósito de su frase, pero puedo decir que yo era director de un diario, “La Segunda”.

HERMÓGENES PÉREZ DE ARCE IBIETA

Delirante, por decir lo menos. Pero no es el único intercambio epistolar que ha abierto “Tony Manero”: ahí tenemos la bravata de Nicolás López (en su blog DobleVerso) contra Leopoldo Muñoz de LUN, que como bien saben, le puso dos estrellas blancas a “Tony Manero” y a “La buena vida”, que en terminología LUN significa “mala”, a lo que se agrega la columna de Fuguet en Wikén de este viernes en que se refiere a la inutilidad de las estrellas en la crítica de cine, también a partir de los comentarios de Polo Muñoz.

Son hartos temas arriba de la mesa. Sobre HPDA versus AC, bueno, Hermógenes es tiroloco y me imagino que esta vez Cavallo no se aguantó la salvajada, pero me tinca que se tiene que haber arrepentido a los cinco minutos, porque con Hermógenes no se puede conversar mucho, ni de Chile, ni de 1979 ni menos de cine.

Lo de Polo Muñoz versus Nicolás López es otra pelea un poco más sofisticada. Opiniones tienen todos, y aquí caemos medio en la onda Premios Nacionales de Literatura, con todos estos escritores que se encuentran malos entre ellos, y se mandan recados públicamente como una manera de expurgar sus miedos. Si el cine se va a transformar en otro campo de batalla para el ego, no hay mucho que agregar… De nuevo, se anula el debate. Yo estoy en desacuerdo con varios de los argumentos de Polo sobre ambas películas, me parece con exagera en sus dardos, pero el crítico es crítico y hace su pega lo mejor que puede y si saca ronchas, esto es sin llorar. Total, es el tiempo el que mejor juzga y pone en perspectiva si el crítico le achunta o se equivoca.

Fuguet vuelve a poner el tema si las estrellas ya son un tema obsoleto. Yo trabajo en un diario y el tema de las estrellitas son un cacho, un reduccionismo, una lata pero también son un punto de partida. A veces matan toda reflexión, a veces la provocan. La pregunta es: ¿hay una salida? A mí me gusta el sistema que tienen en El Amante: publican dos o tres críticas de una misma película, y la anuncian con una frase más simplona pero que invita a leer: “A favor” o “En contra”. A veces la complementan con “A favor, con reparos”, o “Ni tan en contra” y luego puede salir otro crítico discutiendo lo que dijo el anterior.

Por supuesto, la pregunta es si los diarios pueden darse el lujo de dedicar más espacio a las críticas de cine. Ojala lo hicieran. Ojalá se pudiera recoger el guante de lo que dice un crítico o poner las cosas en una perspectiva mayor. Yo creo que el negocio de la crítica de cine no está en llevar gente a las salas ni en destruir películas: el negocio está en hacer pensar, hacer chocar argumentos, demostrar lo que se dice, y entregarse a las películas, no como fans ni detractores, sino que como conversadores, analistas, apostadores o por último, forenses.

Si nos entregáramos todos (diarios, críticos, directores) a las sutilezas del debate, de seguro tendríamos críticas más apasionantes. Pero para que algo así ocurra, primero hay que acabar con la idea ya bastante anticuada de los críticos-faros, que iluminan al resto sobre las verdades presentes en el cine, y asumirnos todos un poco más en lo que verdad somos, criticos-linternas, que iluminamos poco, pero si juntamos muchas linternas quizás logremos cubrir una área mayor de verdades.

Por supuesto, para bajarse del faro y empezar a ser linterna hay que manejar el ego. La pregunta es… ¿podemos?

****

ADDENDUM / MAR 16 SEPT 2008, 9:03 AM: ¡Y la polémica sigue! Cavallo no se queda tranquilo con tanta ceguera y cabeza dura de Pérez de Arce. Hoy aparece una nueva carta en El Mercurio. ¿Serán las Fiestas Patrias que comenzaron adelantadas?

Señor Director:

Veo que no consigo que Hermógenes Pérez de Arce entienda mi punto respecto de la crítica de “Tony Manero” publicada en “Sábado”. No me queda sino invitarlo a ver la película para que nos diga si lo que allí se ve no es un Chile “sombrío y dictatorial”, el de 1979, año en que se estrenó la referencia principal de esta película (que no es un anterior e inexistente “Tony Manero”, sino “Fiebre de sábado por la noche”: ¡cuánta confusión!), o si ve un país “pacificado y próspero” como a él le gusta recordarlo.

Mi alusión a que ambos sabemos dónde estábamos en 1979 no es ni críptica ni ominosa: sólo intenta subrayar que yo no lo ofendería acusándolo de “pasar goles” en sus textos.

Ascanio Cavallo

• • •
 

Domingo 14 Septiembre 2008

David Foster Wallace (1962-2008)

Escrito por MAZA 5:20 pm Archivado en OBITUARIOS

Dicen que su mujer lo encontró la noche del viernes colgando de un cuerda amarrada a una viga. Ahí estaba el genio de la geometría y ex jugador de tenis, el adicto de la televisión basura, el tipo que escribía novelas infinitas con infinitos pie de páginas y que se pasaba sus ratos libres aprendiendo nuevas palabras del diccionario. Leí la noticia hoy en la mañana y de inmediato pensé: otro tipo demasiado intelegente que se queda pasmado, que la vida le gana en la simultanea de ajedrez para la que tanto se estuvo preparando. Lei a David Foster Wallace en mi etapa universitaria, hice mi tesis de grado basada en algunos de sus textos periodísticos (como el ya clásico artículo que hizo para revista Premiere sobre la filmación de “Lost Highway”, “David Lynch keeps his head”, en la que Wallace queda perturbado por Lynch por su decisión de haber contratado a un acabado Richard Pryor) y fue la razón por la que -si bien nunca tuve la intención en mi vida de transformarme en escritor- me hacía pensar que si alguna vez escribiera una novela, sería copiándole su estilo. Cosa que nunca ocurrió ni ocurrirá, por supuesto, porque el mundo no necesita más copias sino que reflexiones, aventuras y chistes originales como los que este grunge fanático de las matemáticas dejó desparramadas en unos cuantos libros publicados, demasiado pocos para lo que realmente pudo dar, pero los suficientes para transformarse en leyenda, otra leyenda de la historia de la literatura. El siempre atento David Hudson está recolectando todo lo que se escribe sobre él en GreenCine, entre ellos, recuerdos de su editor en Premiere, Glenn Kenny. La muerte de Wallace es la muerte del último estertor de ese espíritu adolescente, exquisitamente irónico, idealista y apesadumbrado que marcó mis años de vida universitaria, cuando las revistas de fotocopia tenían algún sentido, y las camisas leñadoras y los discos de Pearl Jam no se veían estruendosamente cándidos como se ven ahora.

• • •
 
« Página Anterior